Recorriendo unos pocos kilómetros llegamos a Pamplona pero, además, a lugares que no debemos dejar de visitar: Olite, con su Castillo-Palacio Real y las iglesias de Santa María y San Pedro, el santuario fortaleza de Ujué, las murallas y torreones del cerco de Artajona o esas joyas del camino de Santiago desde Sangüesa hasta Obanos, con su Santa María de Eunate, Puente la Reina y Estella.

Navarra entera esta a nuestro alcance. Del Pirineo a la Ribera del Ebro, del Roncal a Tudela, de los verdes valles del Norte al increíble paisaje de las Bardenas, tendremos ocasión de hacer un alto para admirar los grandes monumentos del arte y la cultura, San Miguel de Aralar, Roncesvalles, los monasterios de Leire, Fitero, La Oliva, Tulebras, Irache, el castillo de Javier y disfrutar de los excelentes productos de la tierra, de un paisaje y de unas gentes que harán inolvidable su estancia entre nosotros. Rutometro.